Diseñadora Industrial — Capital Federal, Argentina
Una situación típica que suele ocurrirnos es que cada vez que salimos de casa nos preguntamos:¿Dónde están mis llaves?, ¿Alguien vio mi billetera?, ¿Y mi celular? ¡Qué difícil es tener todo en su lugar! “A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar”. Cada cosa tiene su lugar. Para eso debo diseñar un recibidor, que reciba a la gente cada vez que entre a casa. Por eso debe ser un objeto flexible y/o variable. Y debe ser un recibidor que no limite en el uso. El usuario decide > Cuánto. Cómo. Dónde. ¿Por qué Good Dog? El perro se caracteriza por su fidelidad, y cuando siente que su dueño se está acercando a la puerta, se lanza a recibirlo con gran alegría. Y así repite esta acción todos los días. El recibidor viene a cumplir un rol funcional de recibir a todo aquel que entre por la puerta. Su morfología y rol simbólico, es semejante a la de una mascota. Siempre listo y bien dispuesto a recibir.